
En el Museo de Almería, un espacio que ha sido testigo de la historia de la región, se levanta una exposición que invita a reflexionar sobre un capítulo crucial de su transformación: la Almería de los 60. Título: *Cortina de Hormigón. Especulación y sueño en los 60*. No es solo una muestra de arte, sino una exploración de las tensiones entre el progreso vertiginoso del desarrollismo y las raíces que se resistían a ser borradas. Organizada por la Junta de Andalucía, esta exposición, comisariada por Paco de la Torre Oliver —doctor en Bellas Artes y profesor de Producción Artística—, desentraña cómo el hormigón, símbolo de modernidad, también fue un muro entre el pasado y el futuro.
🗺️ ¿Dónde está?
El enfoque de *Cortina de Hormigón* no se limita a la arquitectura. A través de piezas que evocan el auge de la cinematografía en Almería —donde rodaron clásicos del *spaghetti western* y hasta la famosa *Waiting Room* de Lynch—, la exposición revela cómo la especulación inmobiliaria y la construcción de infraestructuras modificaron el paisaje, a veces a costa de la memoria colectiva. «Es un diálogo entre lo que se construyó y lo que se perdió», explica el comisario, quien ha reunido documentos, fotografías y objetos que narran esta historia en tres dimensiones.

Las visitas comentadas, gratuitas y abiertas al público hasta el 6 de septiembre, ofrecen una oportunidad única para entender cómo Almería se convirtió en un laboratorio de modernidad, donde el hormigón no solo sostenía edificios, sino también sueños y contradicciones. La exposición, inaugurada el 30 de abril, ha sido visitada por autoridades culturales y ha generado debates sobre el equilibrio entre desarrollo y preservación. «No se trata de glorificar el pasado, sino de mirar con honestidad cómo se construyó el presente», afirma Tania Fábrega, directora del museo.
Las visitas tienen lugar en horarios específicos, incluyendo fechas como el 29 de mayo, 2 de junio y 4 de agosto, a las 19:00 horas, y el 7 de julio a las 12:00. La entrada es gratuita, y el museo, ubicado en Almería, abre sus puertas al público en un momento en que la historia local se entrelaza con el arte, la arquitectura y el legado cinematográfico que ha definido a la ciudad.