
Hay historias que se escriben en la arena, pero también en los corazones. La de Álex Baena, nacido en Roquetas de Mar el 20 de julio de 2001, es una de esas que fusiona el destino de un pueblo costero con el sueño de un joven que, a los 11 años, dejó su tierra para perseguir un camino que lo llevaría a los escenarios más grandes del fútbol mundial. Ahora, tras años de gloria en clubes como el Atlético de Madrid y la Selección Española, regresa a su lugar de origen para celebrar un evento que no solo es un homenaje a su trayectoria, sino un testimonio de cómo las raíces nunca se olvidan.
🗺️ ¿Dónde está?
Roquetas de Mar, esa joya de la costa almeriense donde el mar y la historia se entrelazan, acoge esta celebración con orgullo. Un pueblo que ha visto crecer a figuras como Baena, quien, en su retorno, no solo honra su legado deportivo —con su camiseta del Atlético de Madrid valorada en 40 millones de euros—, sino también la memoria de una infancia que se sacrificó por un sueño. Las historias de su madre, Sara, y de su familia, que lo acompañaron en cada paso, resuenan en las calles donde hoy se alzan carteles que lo llaman «Orgullo de Roquetas de Mar».

El evento, gratuito y sin necesidad de entrada, será una oportunidad para que los almerienses y visitantes vivan un momento único. Allí, donde el mar besa la arena y el sol de la costa ilumina el horizonte, se recordará cómo un niño de Roquetas de Mar, con su talento y su determinación, llegó a convertirse en uno de los futbolistas más cotizados del mundo. Una historia que, como el propio Baena ha confesado, no se contaría sin el sacrificio de dejar atrás su tierra, pero que hoy se celebra con el orgullo de quien, aunque haya ido lejos, siempre regresa a sus raíces.